Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis


Sobre las partes de la substancia

Los filósofos suelen hablar de la substancia en relación a sus modos o accidentes y en relación a su esencia pero no en relación a sus partes. El brazo sería una parte del hombre como substancia y la mano una parte del brazo pongamos por caso. La cabeza, el tronco y las extremidades como tales también; de modo que no son accidentes de la substancia sino que están en su misma naturaleza. De la misma manera las patas son partes de la mesa de manera esencial. Si nos fijamos veremos cómo substancias completamente distintas en especie y género comparten rasgos esenciales que nos llevan a designarlos con nombres iguales o semejantes como la cabeza en todos los animales -incluido el hombre mismo- o las extremidades con algunas variantes en castellano y posiblemente en el resto de idiomas como pierna-pata-pie, cabeza-testa, boca-hocico-morro y alguna más de tal modo que atribuimos identidad o semejanza entre dichas partes en substancias y especies distintas. Así hablamos de la pata de la silla o la mesa del mismo modo que de la pata de la araña o del elefante e incluso del pulpo cuando no decimos brazos o tentáculos. Precisamente dar por buenas estas analogías o semejanzas es lo que hace posible el leguaje ya que de lo contrario no tendrá sentido preguntar como se dice en ruso -pongamos por caso- pata si hemos de especificar de qué animal en concreto ya que sería tanto preguntar cómo se dice gato y decir que depende de la raza de éste y dentro de la raza del individuo en concreto ya que no existen dos individuos iguales como bien dirían en este caso los nominalistas al uso. Así no sólo no tendría derecho a llamar pata indistintamente a la del elefante, la araña, la silla, la mesa o la cama sino que tendría que especificar qué raza de elefante –africano o hindú- qué especie de araña con su subclase correspondiente y hasta que tipo de silla, mesa o cama. Esto si no tenemos que descender hasta el individuo concreto como pretenden algunos iluminados dentro de la historia de la filosofía –no quiero dar nombres- que se rasgan las vestiduras no ya porque use la palabra hoja indistintamente para el papel y la hoja del árbol por analogía o semejanza –al menos en castellano- sino porque en todos los idiomas las hojas de árbol se llamen así con independencia de su especie, árbol en concreto y hasta hoja singular basándose en que no existen dos hojas iguales; de tal modo que se fija en la diferencia que nos permite identificarlas una a una pero no en lo que nos permite nombrarlas por pertenecer a una clase, grupo, especie o género. Y encima se permite el susodicho interfecto en disertar sobre la nariz como órgano de exquisita sensibilidad y quejarse de que los poetas lo eludan en sus odas sin preguntarse el porqué y dar una explicación medianamente razonable en vez de quejarse tanto.
Parece evidente que la semejanza entre la pata de la araña y la del elefante desde un punto de vista orgánico y fisiológico es mayor que entre el ojo mismo de la araña y su propia pata; de la misma manera que lo es entre la pata y el ojo del elefante. Esto mismo es lo que nos permite llamar patas u ojos respectivamente a dichos órganos y no otra cosa. Quizás por esto diga Descartes, el padre de la geometría analítica, que hay mas gente en el mundo dotada para la geometría que para la metafísica. Fijarse en las particularidades de cada hoja en concreto está bien para un impresor de billetes como Benjamín Franklin, el cual tuvo la brillante idea de hacer un molde a partir de una hoja de árbol como modelo irrepetible y único; de tal modo que los falsificadores se viesen forzados a copiar el dibujo mismo de la hoja trazo a trazo careciendo del modelo tridimensional. Esto fue después de un fallido intento de despistar a los falsificadores poniendo en los billetes que imprimía Pennylvania y no Pennsylvania; detalle que los falsificadores tuvieron buen cuidado en repetir fielmente.

No hay Comentarios »


Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>